Nací un día y no fui iluminada. Intenté encender todas las luces mi interior, pero las llamas que me traian mis musas eran pasajeras… En mi cabeza sólo hay tempestades, sólo relámpagos. Y la nubes que los llevan se van tan rápido como aparecen, y quizá vuelve a salir el sol… o no… lo único que siempre aparece de nuevo són los pajarillos. Esos mismos que picotean todos los árboles, ramas y hojas que se podían incendiar….
Y de nuevo se crea un silencio capaz de encogerlo todo y colocarlo en posición fetal.
Tengo miedo al silencio… y la hoja en blanco.
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