oigo una voz y me estremezco. Me siento bien. Mis músculos se relajan. Y sólo oigo la voz. A ratos creo que no me importa lo que dice y me dejo llevar por la melodia que sale de esos labios que no veo. Pero a ratos no es así. A… me siento bien.

oigo una voz y me estremezco. Me siento bien. Mis músculos se relajan. Y sólo oigo la voz. A ratos creo que no me importa lo que dice y me dejo llevar por la melodia que sale de esos labios que no veo. Pero a ratos no es así. A… me siento bien.
Quiero que no me preocupe nada. Acurrucarme en tu regazo y soñar. Soñar con aire fresco, con sonrisas escondidas (y no tan escondidas) y con vapor de agua. Y no sé que debe preocuparme y que no. Simplemente, no! No debe preocuparme. Ni a mí, ni a tí ni a nadie. Di no a las [...]