“Pero el papel mojado no desaparece
De él queda su esencia.
Debe ser por el duene que tiene dentro,
que parece que enseña los dientes y asusta a los niños,
pero si hueles su aroma…
si hueles su aroma…
[que no huele a arándanos ni a especias
la felicidad te llena.
COMO SI LA FELICIDAD se guardara en un tarro…”
Y todavía seguia creyendo [...]
