“Y empezó a llover. No sabía porqué… no habia habido indicios, nubes de ningún tipo.
Pero llovia y la lluvia iba mojando lentamente todo mi cuerpo.
Ha de parar de llover…”
Escribí en un papel higienico.

“Y empezó a llover. No sabía porqué… no habia habido indicios, nubes de ningún tipo.
Pero llovia y la lluvia iba mojando lentamente todo mi cuerpo.
Ha de parar de llover…”
Escribí en un papel higienico.
-segundo a segundo… segundo a segundo…
-Qué?
-pues eso que nada se repite y va pasaaaando y va pasaaando el tiempo…
-pues yo creo que las cosas sí se repiten.
-¿Ah si? ¿Como qué?
Y se quedó en silencio y dijo:
-Los silencios se repiten. Me gusta el silencio, ¿me estaré volviendo monótona?
Y todos sabían la respuesta pero nadie decía nada. [...]